Problemas habituales de un SATE mal ejecutado en la fachada
Un sistema SATE (Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior) es una de las mejores soluciones para mejorar el aislamiento de un edificio, reducir el consumo energético y aumentar el confort interior. Pero para que funcione correctamente durante años, su ejecución debe ser técnica y precisa.
Cuando un SATE se instala mal o se descuidan detalles importantes, con el tiempo pueden aparecer problemas serios: humedades, grietas, insectos o degradación del aislamiento.
1) Entrada de agua y degradación del aislamiento
Uno de los errores más comunes es una mala resolución de juntas, esquinas, remates o la zona del zócalo. Cuando el sistema no queda bien sellado o protegido, el agua puede entrar dentro del SATE.
- Humedad permanente dentro del aislamiento.
- Pérdida de propiedades térmicas.
- Degradación del sistema y posibles desprendimientos.
2) Aparición de insectos y nidos dentro del sistema
Cuando el SATE tiene grietas o puntos abiertos, los insectos pueden acceder.
- Las hormigas pueden hacer galerías dentro del EPS.
- Otros insectos aprovechan zonas húmedas.
- El aislamiento no es alimento, pero sí refugio.
3) Grietas en el revestimiento y zonas huecas
Una malla mal colocada o una capa base deficiente pueden provocar fisuras y desprendimientos.
- Grietas visibles.
- Zonas huecas.
- Entrada de agua.
4) Problemas en la zona del zócalo
La parte baja de la fachada es la más expuesta a la humedad y a los golpes. Si no está bien resuelta, el SATE se degrada rápidamente.
Conclusión
El SATE es una solución muy eficiente, pero no admite improvisaciones. Una mala ejecución puede provocar humedades, grietas y una degradación prematura del sistema.
